En este artículo daremos un salto hacia las nuevas manifestaciones culturales que desde hace unos años y hasta la actualidad nos han permitido de nuevo configurar en el mundo occidental la imagen de la mujer
Fue durante el periodo de entreguerras cuando Shanghái, en gran parte gracias a sus mujeres, se ganó un lugar especial en el imaginario occidental sobre Oriente
En 1984, una de las principales revistas sobre manga en Japón, Shûkan Shônen Jump, publicó los primeros capítulos de Dragon Ball.
I am a Hero. Kengo Hanazawa. Editado en España por Norma Editorial.
Es posible que el cotilleo sea, en cierto modo, una forma silenciosa de protesta social.
Yoshiya Nobuki, una mujer de mente preclara y evidentemente avanzada a su época escribe una novela, Yaneura no nishojo (‘El ático de las dos vírgenes’)
El influjo japonés ha conseguido en España mucho más que incrementar exponencialmente las ventas de cómics de varias editoriales y permitir el surgimiento de otras más pequeñas.